CAUDILLISMO MILITAR EN BOLIVIA SIGLO XIX
Mariano Melgarejo, "el infame caudillo militar"
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| Mariano Melgarejo junto a sus Ministros. Fuente: Sala Medina |
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| Manuel Mariano Melgarejo Valencia. Fuente: Archivo del GAMLP |
La figura de Melgarejo, al igual que la de otros caudillos de la época, ha sido objeto de numerosas leyendas y mitos que han pasado de generación en generación, formando parte de la cultura popular boliviana. Entre estos relatos se destacan historias extravagantes, algunas sin fundamento histórico, que reflejan la percepción pública sobre el mandatario.
Mariano Melgarejo: Los mitos y la controvertida figura del caudillo boliviano
Mariano Melgarejo Valencia, quien fue
presidente de Bolivia entre 1864 y 1871, ha dejado una profunda y polémica
huella en la historia del país. Su mandato, marcado tanto por intentos de
modernización como por abusos de poder y despotismo, sigue siendo objeto de
controversia. Tal como señala Alfredo Jáuregui en Melgarejo y su tiempo,
la historia de este caudillo está entretejida con una serie de mitos que
reflejan el imaginario popular y la percepción de su figura, vista por algunos
como la de un modernizador, y por otros como la de un dictador autoritario.
Los Mitos de Mariano Melgarejo
El trueque de la bandera por chicha
Uno de los mitos más famosos sostiene que,
en un episodio de ebriedad, Melgarejo habría intercambiado el territorio del
Acre por un caballo blanco y un barril de chicha con un diplomático brasileño.
Aunque no existen pruebas históricas que respalden este relato, el mito
persiste como un símbolo de su imprudencia y desprecio por el país.
La caminata sobre la espada
Se cuenta que, al llegar a La Paz, un
embajador británico se negó a rendir honores a Melgarejo, y este, como castigo,
lo obligó a caminar descalzo sobre una espada. Aunque la autenticidad de esta
historia es dudosa, refuerza la imagen de Melgarejo como un líder despiadado y
con ansias de autoridad.
La venta de tierras a extranjeros
Otro mito sostiene que Melgarejo vendió
grandes extensiones de tierras bolivianas a extranjeros a cambio de beneficios
personales. Si bien es cierto que su gobierno promovió la inversión extranjera
y firmó tratados de límites con países vecinos, no hay evidencia que confirme
una venta masiva y deliberada de tierras.
El paseo de su amante
Esta historia asegura que Melgarejo ordenó
a los ciudadanos de La Paz aplaudir a su amante mientras ella paseaba en
carruaje por la ciudad, reflejando los abusos de poder y el capricho que
caracterizaron su mandato.
El espejo para el embajador británico
Según otra leyenda, un embajador británico
llegó al palacio de Melgarejo con una carta de la reina Victoria, entregada por
un sirviente. Molesto por lo que consideró una falta de respeto, Melgarejo
ordenó al embajador ponerse un espejo en la espalda para “ver cómo se alejaba”,
antes de desterrarlo. Esta historia, aunque sin verificación, refuerza la
imagen de Melgarejo como un caudillo impulsivo y temperamental.
Con el tiempo, estos mitos han sido
repetidos y reinterpretados, y se han convertido en una parte importante del
folclore boliviano en torno a la figura de Melgarejo. Sin embargo, no existen
evidencias históricas sólidas que los confirmen, por lo que permanecen como
historias entretenidas que conforman el imaginario colectivo.
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| Melgarejo se propuso construir un ferrocarril amazónico para buscar una salida al país a través del Atlántico. fuente: bolivia.net |
Opiniones de los Ayacuchenses
Natalia Condori, estudiante del Colegio San
Simón de Ayacucho, comenta sobre Melgarejo: “Era un bebedor empedernido.
También escuché que inició una guerra por intentar llevarse a una mujer que ya
estaba casada. Incluso, dicen que existía una moneda llamada ‘pesos Melgarejos’.
Sobre su muerte, algunos creen que fue a causa de una caída de caballo, pero
también hay quienes afirman que fue algo mucho más violento; no se sabe con
exactitud.”
El profesor Eliseo Tinco, docente en la misma unidad educativa, añade: “Melgarejo nació en Cochabamba y era muy valiente, aunque torpe y sin educación, pues no sabía leer ni escribir. Con el tiempo, se convirtió en uno de los líderes militares. Una anécdota famosa cuenta que, un día, un zapatero le señaló que estaba leyendo el periódico al revés, y él respondió: ‘El que sabe leer, lee de cualquier lado’. Desde entonces, se supo que era analfabeto, pero con una gran memoria. Gastaba el dinero del país sin reparo, especialmente cuando estaba enamorado.”
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| Foto montaje de Los Tres Generales, obra en la que Morayma Ibáñez intepretó a Juana Sánchez. Foto: SIHP |
Finalmente, Monserrat Sirpa, otra
estudiante de San Simón, comenta: “Melgarejo fue un presidente loco que hizo
muchas cosas absurdas en Bolivia. He escuchado varios mitos sobre su gobierno,
como que vendió una parte del país solo por un caballo blanco. Creo que cada
mito podría ser cierto o falso, pero probablemente se inventaron porque hacía
cosas ridículas y la gente no lo tomaba en serio. Su gobierno fue muy violento,
y muchas decisiones las tomaba bajo los efectos del alcohol, cambiando cosas
sin pensar.”
La figura de Mariano Melgarejo sigue siendo
una mezcla de hechos y leyendas que reflejan un período turbulento en la
historia de Bolivia, en el que la línea entre realidad y ficción es difusa y
cada perspectiva muestra una faceta de su controvertido legado.






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